sábado, 23 de agosto de 2014

Historias en el silencio


A veces son silencios cuentan historias, a veces las historias se vuelven silencios, pero en medio de todo, como John Lennon dijo: la vida es lo que sucede mientras estás ocupado haciendo otras cosas.

El verano no ha sido lo que esperábamos, hemos tenido días con mucha lluvia, días frescos, pero siempre nos cargamos de energía cuidando de las flores. Este año fuimos muy afortunados con los girasoles, ¡crecieron tanto que papá decía que eran árboles!

Entre toda la diversión, tengo ánimos para salir a caminar todos los días por la mañana y desayunar. ¡A veces me siento muy hambrienta!. Mamá me mide las orejas para ver cuanto chocolates me comí a escondidas y dependiendo del número que se ve en una pantallita, me dan más o menos insulina. Eso me da derecho a comer una galleta,  zanahorias, y todo lo que yo pida.

Cuando no estoy durmiendo, salimos a cuidar las flores, debemos darle agua, cortar las flores secas, y mamá toma muchas fotos. Dice que debemos llenarnos de ellas, pues debemos esperar muchos meses para volver a verlas.  Ella tiene diversos experimentos con plantas, lo que quiere probar es la influencia del ambiente en el desarrollo. Ha tenido éxito haciendo piñas, manzanas y otras flores raras. A veces planta algunas en sitios con poca luz o agua, y luego las cambia de lugar. ¡Creo que es muy divertido lo que hace!.

Por la tarde, nos gusta salir a caminar para estirar las patitas, después de todo el trabajo del día. Si mamá no está estudiando, está leyendo o haciendo exámenes. Sabemos cuan difícil es su examen dependiendo de cuanto tiempo quiera caminar por la tarde con nosotros. Dice que su cabeza da vueltas, supongo que es cómo cuando te subes a un columpio. Papá una vez me subió a uno ¡y fue muy divertido!. Así que si caminamos mucho, quiere decir que tuvo examen de proteínas o neuronas.

Todas las tardes nos pide que le preguntemos que aprendió. A veces no espera la pregunta y comienza a hablarnos de cosas muy raras, creo que yo entiendo la mitad. Por ejemplo, ella estudia proteínas y primero dijo que eran como una gran familia, pero luego dijo que todas eran muy promiscuas.

Cuando le pregunté a papá que quería decir esa palabra, me dijo que eran como los conejos, por lo que puedo decir que a las proteínas les gustan la zanahorias, así que espero no encontrarlas porque no les voy a compartir mis zanahorias.

Aun me dan fluidos cada dos días. Eso no es divertido, pero hasta ahora, sigo bien. Los doctores dicen que no hay marcha atrás, pero como mis papis dicen, debemos dar hacia delante siempre, y me ocupo de hacerlo lo mejor posible.

Ya es hora de cenar, así que aquí me despido.

viernes, 18 de julio de 2014

Lago Michigan


El viaje fue realmente toda una aventura. Me gusta mucho viajar en el auto, pues papá abre las ventanas para que yo pueda sentir la brisa sobre mi cara. Antes de arribar a nuestro destino, nos detuvimos para tomar fotografías de un faro. Los faros son torres de señalización luminosa situada cerca o junto a las costas donde hay rutas de navegación de barcos.

Cuentan con una lámpara potente en la parte superior cuya luz se usa como guía para ubicar las costas durante la noche.

En este viaje visitamos tres faros, pues el Lago Michigan es tan grande que parece un mar pequeño. En esta parte del mundo existe un grupo de cinco lagos entre la frontera de Estados Unidos y Canadá que forman el mayor grupo de lagos de agua dulce en todo el mundo. Cubren un total de 244 160 km2  e irrigan una superficie de 521 830 km2.

El Lago Michigan es el lago más grande enteramente dentro de un país, y en esta ocasión mis patitas lo conocieron. En un viaje que realizamos el año pasado conocí el Lago Superior, que se encuentra en la frontera con Canadá.

Después de las primeras fotos, llegamos a nuestro destino, pero nadie estaba listo para descansar. 

Tan pronto terminé de darme de cenar y me llené de agua, salimos a un viaje de reconocimiento. ¡Pude oler muchas cosas nuevas!, por ejemplo, había más chipmunks que en casa, y mamá me dijo
que había muchas ranas que cantaban a la noche, me dijo que era como una sinfonía con un coro monumental.

Cantan tan bonito, que hay una escultura que les rinde homenaje, para que todos se acerquen a escuchar durante la noche. Durante el día las ranitas descansan de las largas veladas musicales.
Cuando volvimos, mamá y papá salieron a disfrutar de la caída del sol. Mamá dijo que había muchos mosquitos, pero
eso no nos amedrentaba. Las aventuras no están completas si no se sufre un poco.

Al otro día, emprendimos el viaje. Yo viajo en mi bolsa y mamá o papá me cargan. Eso facilita mucho mi trabajo como asistente. Puedo oler los mejores lugares, buscar la sombra para que los rayos del sol no nos quemen. Lo más divertido es cuando puedo salir de mi bolsa.

Aqui estoy con papá mientras tomamos fotografías.
Por supuesto, recorrimos el Lago, y mis patitas tocaron un poquito el agua. No mucho porque suelo ser muy friolenta. Juntamos piedras y tomamos muchas fotos. El viaje por supuesto tuvo flores, y mucho sol.

Cuando no estábamos fuera tomando fotografías, me llevaban a la habitación a darme de comer, mis fluidos y mi insulina. Mamá y papá me cuidan mucho, así que mi trabajo es cuidar de ellos. Lo más divertido son nuestras interminables charlas en el auto. A veces sobre ciencia, a veces sobre cultura americana, y a veces sobre nuestros planes a futuro.

Aqui estoy con papá tomando la fotografía de un faro
Regresamos un día antes a casa, pues papá estaba muy cansado. ¡Champy no estaba en casa!, él aún seguía de fiesta con su nueva amiga. Así que cuando llegó comenzamos a compartir nuestras experiencias y se nos hizo tarde platicando. Cuando nos dimos cuenta, mamá ya tenía la cena lista para ambos.

Ya tenemos planes para el siguiente viaje, le recuerdo a mamá siempre tener lista su cámara, porque las aventuras no tienen fecha de caducidad. Además, siempre está mi fiel amiga Piggy, que me acompaña a todos los viajes y que me cuida cuando duermo.

Mientras tanto, yo sigo obedeciendo a lo que mamá me indica. Como todo lo que me da sin protestar, camino todo cuanto quiero y disfruto del verano. Disfruto tanto que no he escrito con la frecuencia que debería y pido una disculpa por ello. No es sólo el gozo que dan los días de sol, es que mamá ha estado muy ocupada aprendiendo cosas nuevas, y pasa horas maravillándome con todo lo que aprende. ¡A veces ni siquiera  espera a que le preguntemos que aprendió en el día!.

Gracias a todos quienes se toman un momento para saludarme. No tengo modo de agradecer a todos y cada uno, excepto diciendo GRACIAS por leerme. !Eso me hace muy, pero muy feliz!

¡Prometo pronto una nueva aventura!

Con todo cariño:

Bubu

viernes, 23 de mayo de 2014

Viaje


Mamá le ha preguntado a Champy que juguetes quiere llevarse cuando nosotros estemos fuera de la Ciudad. En cambio, a mi nadie me preguntó, mi bolsa está llena de jeringas, fluidos, insulina y más agujas.

Iré con mamá y papá a una aventura, mientras Champy se queda con su niñera, asi que él tendrá mucha diversión. Mi trabajo será asistente de fotografo, asi que Champy me ha dado toda clase de consejos durante toda la tarde y espero recordarlo todo para poder hacer un buen trabajo.

Aún recuerdo algunos detalles de cuando ayudaba a mamá cuando yo aún podía ver, en aquel entonces era muy fácil encontrar el mejor lugar, las luz perfecta y cuidar el entorno para lograr la mejor foto, pero mamá dice que yo puedo ver a través de los ojos de mi alma asi que confia en mi para obtener bellas fotos.

Ahora debo correr para prepararlo todo, un buen viaje comienza varios días antes y sin duda !!éste será memorable!!

lunes, 19 de mayo de 2014

Tulipanes


Lamento mucho el silencio que he creado, pero en las últimas semanas me he dedicado a disfrutar de la primavera. ¡La esperé con tanta ansia por mucho tiempo, que ahora me tiro en el pasto por largas horas a oler la vida.


Cuando comenzamos a caminar fue como un regalo, después de tantos días de encierro, es un placer salir a correr, ladrar y a oler de nuevo los mensajes de nuestros viejos amigos. Es grato saber que el crudo invierno no hizo daño a nadie y que todos seguimos luchando por seguir disfrutando de nuestras experiencias.

Cada día es una nueva oportunidad de seguir al lado de mis papás y de Champy. Me miden la glucosa después de  cada comida, me inyectan insulina y a ellos se agrega la administración de fluidos, que han hecho buen mantenimiento de mi riñón. Hasta ahora no he tenido que ir al doctor, quien básicamente dijo que no hay nada que hacer por mi.

A todo ello se agregan una buena dosis de zanahorias, galletas, ratos de gozo en el jardín, mientras mamá cuida de las flores, paseos a horas de la tarde y muchos masajes de pancita que arreglan cualquier malestar que pueda atravesarse.

Después de las primeras flores que se asomaron tímidas, la primavera pintó de colores los jardines gracias a los tulipanes. En casa los tulipanes matizaron de rojo y contrastaron con el verde del pasto. Papá los compró en el otoño y nosotros les plantamos. La bolsa decía que eran enormes, pero no lo creímos y nos ilusionó ver solo algunos durante la primavera.

Así que la sorpresa fue enorme cuando todos brotaron, rojo en los jardines del frente y matizados en los jardines de atrás. Los vecinos pasaban felices a admirar nuestros tulipanes y a felicitarnos por todo el trabajo puesto en hacerlos crecer.

No faltaron las fotos y los paseos fotográficos que mamá y Champy emprenden cuando la luz es como a ella le gusta. A veces los acompaño en viajes de reconocimiento para elegir los lugares perfectos que le muestren al mundo la belleza de nuestro pedacito de espacio, pues queremos contagiar el gusto de vivir.

Gracias a todos los que preguntar periódicamente por mi salud. Estoy bien, aguantando todos los agujazos y poniendo buena cara a todo, mi mayor regalo es salir a cuidar las flores sentada en el pasto… a cambio de eso, ¡hasta me termino todos mis alimentos con gusto!

viernes, 21 de marzo de 2014

Comida corrida


Ssshhhtttt, no le digas a mami que me has visto. Me estoy escondiendo de ella.  No quiero comer y con ella no puedo jugar a que no quiero, así que cuando me encuentra, ella tiene derecho a ponerme un bocado en la boca y yo debo comerlo, pero primero debe encontrarme.


La verdad es que no sé porque mi pancita se niega a comer. La doctora y mamá ya no tienen más hipótesis. Mi riñón está mejor, así que  descartaron las nauseas por el daño renal. No puedo estar deprimida pues estuve tomando un antidepresivo que se suponía me haría comer. Hace tiempo me dieron esa misma pastilla y en menos de una semana, no podía dejar de comer, tenían que retirarme de la comida, pero esta vez no funcionó. Simplemente, no quiero comer.

En ocasiones,  corro lo suficiente como para que mamá no me alcance y me escondo bien bajo su escritorio, pero Champy dice que ella tiene ojos y oídos en todas partes,  tal vez puede escuchar mi respiración, y cuando menos lo espero, me abre la boca y me da otro bocado…

Entonces a veces con un poco de esfuerzo lo meto a mi boca y lo mastico, pero a veces con el mismo entusiasmo, simplemente... lo escupo... !ups, se me cayó!.

Lo otro es que mamá conoce todo lo que me gusta, a veces me cocina lo que más me gusta, o sabe bien que me gusta comer a temperatura ambiente y odio que calienten mi comida en el micro-ondas.

Luego de que termino mi comida,  debo soportar que me piquen las orejas para buscar chocolates y es que mis niveles de glucosa no se han podido regular. Si me dan demasiada insulina, me pueden provocar hipoglucemia, lo cual es muy peligroso para mi cerebro, pero si no me dan la suficiente, hacen trabajar doble a mi riñón, así que mami no corre riesgos, me hace comer sin importar cuan alta tengo la glucosa. Además todos dicen que debo ponerme fuerte, ¡pues la primavera ya está aquí!.

Comienzo a sentir el cambio, hoy salimos a caminar y por primera vez el paseo duro más de 2 minutos, a veces ¡salgo sin suéter!, por lo que no tengo quejas, ha valido la pena todos los cuidados y que los números decidan que deben hacer conmigo. Mi vida por el momento está atada a números y proyecciones. Mañana tengo cita con mi doctor, y espero que diga que Bubu puede comer cuando  ella quiera…

Debo correr de nuevo, mamá dice que no debemos comer frente a la computadora… pero no le digas que me encontraste, por favor y si te pregunta dile que ha valido la pena leerme.

jueves, 13 de marzo de 2014

10 razones para amar a mi hermana


En los últimos días mamá y papá han estado muy preocupados por Bubu, a veces se la llevan por varias horas y cuando regresan ponen nuevas pastillas en el cajón de nuestros medicamentos, y han comenzado a ponerle fluidos diariamente. Mamá dice que es para que ella se sienta bien.

Bubu dice que quiere  tener más aventuras juntos, tal vez por eso es que  nunca se queja, aunque a veces mamá tiene que ponerle las pastillas hasta 5 veces en la boca, pues no ha perdido su  buen humor. Incluso deja que le piquen las orejas para medir sus niveles de glucosa, aunque ya hemos intentado confundir a mamá y dejar que me piquen a mi, pero dicen que así no funciona…

Aunque no tengo recuerdos de mis primeros hermanos, seguramente me quitaban la comida y brincaban sobre mí y lo creo porque soy muy asustadizo,  en cambio, Bubu siempre tiene un bocadito para mi, es por ello es que quiero decirle porque la quiero tanto.

10: Ella me nombró Jefe de misiones, ese cargo sólo se otorga a los más valientes y yo me siento muy afortunado de cumplir mi trabajo con dedicación todos los días.

9: ¡Me deja bañarme con ella!, no solo es conveniente en tiempo y ahorro de agua, ¡me hace sentir que todo va a estar bien!, hasta dejo que me laven las orejas si ella está conmigo.

8: Me nombró explorador oficial, eso implica salir a buscar lugares con pasto durante el invierno, yo camino sobre la nieve para medir la densidad de la misma, y analizar si aguantará el peso de mamá y Bubu juntas. Es una tarea difícil pero para mi es un gran gusto, excepto cuando me hundo, pues implica que debo volver a empezar la búsqueda de una ruta segura.

7: Me deja comer lo que ella no quiere. No se enoja, ni dice: ¡esto es mío!.

6: No le importa que corra por toda la casa persiguiendo mis juguetes, a veces me tropiezo con ella, pero no se molesta, aunque mamá me pide que tenga cuidado porque la puedo lastimar.

5: Ella jamás se ríe de mi cuando mamá se equivoca y me pone su suéter.

4: No le importa quien sale mejor en las fotos, ¡ella siempre pone su mejor sonrisa!.

3:  Me asignó la tarea de despertar a mamá todos los días para que vayamos a caminar o a cumplir misiones, y ¡no le he fallado nunca!.

2: ¡Me compartió su gusto por las zanahorias!

1: El día que me conoció, ella había visto a otros perros, pero en cuanto me acerque a ella, me dejo ser parte de su familia, y yo he cumplido mi palabra de cuidarla siempre y no decirle a nadie que ella es más grande que yo.

Es por eso que ELLA siempre será mi hermana a la que tanto amo y es por ello que le digo siempre que tiene que tomarse todas las pastillas que le mandan y aguanta todos los piquetes, pues la quiero conmigo por muchos años más…

martes, 4 de marzo de 2014

La vida es más que un número


Una semana mi doctora nos dice que no hay mucha esperanza y la siguiente semana, sonríe tan ampliamente creo que es capaz de iluminar toda la ciudad. Mis niveles de creatinina están normales… perdón ¿qué dijo?, ¿dijo normales?... ¡seguro que las zanahorias que me comí el jueves me han curado!, ¡denme más zanahorias y verán que todo va a estar bien!.

No Bubu, no es tan simple, la verdad es que no sabemos que está haciéndote sentir mejor, dijo papá… 

Lo miré un poco sorprendida… ¿cómo que no saben?, ¿aún no reconoces el poder del amor?.

Quiero estar aquí para cuidar de todos, es por ello que todos han cuidado con tanto cariño de mi. Me he dejado picotear, y he tomado esa pastillita que sabe a vomito de vaca… he hecho todo lo que han dicho… cuando papá se acercó a darme un beso, le dije con calma: no te preocupes, todo va a estar bien…

El mayor problema ha sido regular mis niveles de glucosa. ¡No!, no he comido dulces a escondidas… a veces quisiera un trozo del pan que hace mamá, pero no quiero ir al hospital.

Así que mi vida por ahora está regida por números, me miden la glucosa y mamá y papá revisan su base de datos para decidir cuanta insulina me deben dar, y dependiendo de los niveles de creatinina, deciden cuantos fluidos me deben dar por día… todos son números y decisiones, pero sin importar todo lo que la ciencia diga, yo sigo aquí, rompiendo los pronósticos, en contra de lo que los libros dicen sobre los perros enfermos, pero la verdad es que no hay un libro sobre Bubu y todo el amor que tengo por la vida, porque sueño con el día que podamos salir a caminar y oler las flores.

viernes, 21 de febrero de 2014

Creatinina


No entendí bien porque mamá comenzó a llorar después de que la doctora habló con mis papás… le di un abrazo de oso y le dije con un beso: ¡hey mami, todo va a estar bien!, no importa si tuviste un accidente en el piso, ya verás que alguien lo va a limpiar…


Durante el viaje a casa pude entender porque era posible sentir todo el peso de sus almas: los estudios de sangre muestran que mi creatinina está muy alta. Ya es bastante lidiar con el azúcar, pues me pican las orejas buscando chocolates escondidos cada 12 horas, pero esto suena a lo que le pasó a Benny; con la diferencia que no tengo muchos síntomas de un daño renal.

La creatinina es un compuesto orgánico generado a partir de la degradación de la creatina, la cual es un nutriente útil para los músculos que se produce en una tasa constante cuya cantidad depende de la masa de los músculos y que es filtrada por los riñones por lo que se  desecha en la orina.

La medición de la creatinina es una forma simple de monitorizar la correcta función de los riñones… cuando hay mucho daño, aumentan los niveles de creatinina en la sangre y la mía ha aumentado en sólo una semana… además bajé de peso… yo no sé en donde lo perdí, seguro en una de mis salidas al baño… !creo que debo tener más cuidado!

Hasta ahora he aceptado en agua en mi espalda, pero la doctora dijo que tenían que darme el doble… me siento globo a punto de ser lanzado en picada y sin paracaídas desde la parte más alta de un edificio… pero no me voy a quejar… papá dijo que puedo tener todas las zanahorias que yo quiera, sin restricción, puedo dormir donde yo quiera y si me hago pipi en el suelo nadie se va a molestar. 

Champy me deja cuida todo el tiempo, como siempre... !no pude encontrar un mejor hermano!.

He escuchado tantas sentencias de muerte por parte de los médicos que ya no me asustan, la verdad es que yo he decidido cómo quiero vivir, y hasta ahora me las he arreglado muy bien. A Benny le dieron una semana de vida y estuvo con nosotros durante más de 6 meses…

Creo que la vida me ha enseñado que debemos disfrutar cada día y tomarla como el obsequio más preciado.

Mamá prometió no llorar, pero si lo hace aquí estaré para recordarle que siempre hay un día más para cumplir misiones y comer zanahorias… cuando finalmente no pueda levantarme, supongo que sólo me marcharé… no sé a dónde pero espero que haya suficientes zanahorias y no conozcan las agujas…

Un día a la vez, dice mamá,  la vida se vive un día a la vez…

viernes, 14 de febrero de 2014

La vida es un regalo que hay que tomar con ambas manos

¡Aquí voy de nuevo!,  cuando no me da un ataque de tos, dejo de comer, y me encuentro de nuevo entre doctores y procedimientos que incluyen toda clase de agujas.

La semana pasada después de un ataque de tos, un doctor dijo que mis problemas se deben a mi edad, y ¡no la culpo!, un día tengo estos síntomas y mañana encuentro otros tirados en la calle y los pongo en mi bolsita de achaques.

Ayer, me senté de nuevo en la sala de espera con mamá y papá en un hospital elegante y me vio una doctora que ya me había visto antes. Esta vez, el viaje fue porque no quiero comer. ¿Qué parte de no tengo hambre es el problema?, no siempre tiene uno ganas de zanahorias o de esto y lo otro. 

A pesar de todo, con mamá no juego y ella pacientemente me ha dado de comer en la boca. Pero, ¡no es la primera vez que me encuentro en ese nivel de energía!, pero nadie quiso tomar riesgos y aquí estoy de nuevo, buscando la pastilla mágica que me haga comer, intentando hacer las preguntas correctas, con números y números que miden mis niveles de azúcar.

Pareció interminable el tiempo que la doctora habló con mis papás… chuparon mi sangre, me llevaron de un lado para otro, y luego tomaron un papel y la doctora habló con otra persona, y luego… entró a la habitación y comenzó a hablar de valores y números… parece que mis papis ya habían escuchado el discurso, porque sentí como su energía decayó… después de un rato enterraron otra aguja en mi espalda y me dieron agua… ¡soy una niña grande, puedo beber por mi misma!.

Posible daño renal… ¿qué dijo?, ¡sólo tengo un riñón y lo he cuidado bien!... más pruebas al día siguiente, medicamentos… me tendrán que dar agua por la espalda todos los días… y todo porque he estado cansada y no quiero comer…

Algo similar pasó con Benny, le daban agua todos los días y una medicina que odiaba. Lo tacleaban y luego le abrían la boca, y él escupía todo.

Yo he logrado llevar a un nuevo nivel el arte de escupir la comida… la huelo y luego la empujo con el morro: ¡no quiero, gracias!... luego llega otro olor, y vuelvo a hacer lo mismo: ¡no, no me gusta ésto tampoco!... luego otra cosa, hasta que mamá me abre la boca y me hace tragar una comida con muchas vitaminas…

No, no es que quiera bajar de peso, simplemente no quiero comer. La doctora dijo que se debe a mi riñón. Sentí la tristeza de mamá y papá… cuando regresamos a casa, Champy se acercó a mi para darme apoyo… estaré tomando pastillas y luego harán más pruebas… más agujas…

Si eso me da más tiempo con mi hermano, lo voy a aceptar… después de todo, la vida debe tomarse con ambas manos y apretarla fuerte, ¡sólo tenemos una!… aunque ya estoy cansada de doctores y procedimientos, no me voy a quejar… Prometí estar aquí por toda la vida, así que tendré que disfrutar más aventuras para compartir.

viernes, 7 de febrero de 2014

Mickey


Encontramos a Mickey muerto. El frío es tan brutal de momento que él no pudo resistir.  Después de un análisis forense detallado, descubrimos la causa de la muerte: Murió porque no tiene una mamá que le ponga un suéter antes de salir. Estaba desnudo. Creemos que deseaba entrar a nuestra casa, pero no lo logró… no alcanzó el timbre, porque si hubiera tocado la puerta le habríamos invitado un poco de leche caliente y pan.

Nosotros hemos obedecido siempre que mamá nos dice que no podemos salir sin suéter, a veces es más grande el ansia de correr, pero ella no abre la puerta a menos que todos tengamos el equipo de invierno completo. Salimos lo menos posible… hace mucho que no caminamos o vemos a nuestros amigos…este invierno ha sido el peor del que tengamos memoria.

Intentamos que no nos afecte, hemos aprendido a correr por la casa para no extrañar nuestras caminatas, solo que en lugar de buscar mensajes secretos entre las flores, mamá me hace correr atrás de un juguete que me arrebata en cuanto consigo alcanzarlo, ¡es tan divertido!, a veces  corro para un lado y el juguete vuela para el otro, no puedo

Bubu ha perfeccionado la técnica de uso del baño exprés, apenas sale y ya está de regreso… no se como lo hace…contamos con un lugar libre de nieve y que nos cubre del frio, pero aún así, el viento se cuela entre nuestras patitas.

Quizá por eso ella ha dejado de comer.  La hemos cuidado mucho, si ella no quiere comer, como buen hermano le ayudo para que no la regañen… pero parece que ni eso funciona… hoy ha dormido todo el día, como intentando iniciar todos sus sistemas a un punto anterior. Creo que el frio finalmente te afectó, pero no vamos a dejar que decaiga su ánimo, el equipo entero está tratando de hacer todo lo que ella quiera.
Mamá corre tras de ella para darle de comer, yo limpio el piso para que mamá no tenga que ocuparse de ello. Hasta las ardillas han estado aquí para darle buenas vibras.

Piggy y Lamby se bañaron para poder estar cerca de ella… este es sólo uno más de sus ciclos. Ha tenido muchos, sin duda en un par de días estará corriendo buscando zanahorias.

Voy a verla… y si quiere salir, nos vamos a asegurar de que se ponga doble suéter…

martes, 14 de enero de 2014

Viento polar


Este es un reconocimiento para todos quienes han preguntando por nosotros durante todos estos días, desde aquí,  muchas gracias por su preocupación.

Dicen que pocas veces baja tanto la temperatura cómo para poner el peligro la vida de las personas o de las Bubus. En esta parte del mundo hace frio durante todo el invierno, pero a veces, sólo a veces, es de tal magnitud que el agua se congela antes de caer.

Días después de Navidad se anunció que las temperaturas bajarían más de lo usual, por lo que papá y mamá comenzaron a prepararse en caso de una emergencia, aunque lo más preocupante era ¿dónde y cómo cumpliríamos nuestras misiones?, ¡no estamos entrenados para hacer pipí en el retrete!, y no es que no podamos aprender, los perros somos muy inteligentes, pero el Facebook de los perros es oler las señales de otros perros, y eso de encerrarse en un lugar pequeño y sentarse a esperar a que la pipí caiga, no suena divertido.

El fin de semana, las noticias comenzaron a mostrar imágenes de algo que explicaban produciría una bajada drástica en la temperatura que se relacionaba con algo que llamaron vórtice polar que es un ciclón persistente a gran escala que se produce en las zonas polares a una gran altura del suelo, los cuales suelen ser más fuertes durante el invierno y débiles durante el verano y que con las condiciones atmosféricas precisas, puede afectar zonas más al sur. Nuestra ciudad se vería afectada por ese descenso de temperatura, así que íbamos a estar en estado de emergencia por unos días.

Papá y mamá salieron a comprar víveres el fin de semana, justo antes de una tormenta de nieve, por lo que prácticamente quedamos recluidos en casa. La nieve fue tanta esa tarde que no era posible para Champy treparla y solo quedó nuestro espacio para cumplir las misiones diarias.

¡Nuestro espacio es único!, se ubica debajo del balcón por lo que no hay tanta nieve, pero no le da el sol, así que los esfuerzos de mamá para hacer que creciera el pasto durante el verano fueron inútiles, así que en situaciones como ésta, tendríamos que aprender a aceptar que ese  era el único lugar disponible.

Cuando la vejiga está llena, lo que es más importante es liberar la presión, así que pronto aprendimos a que ese era el lugar correcto, el problema es que no había olores de otros perros para poder dejar mensajes y además, el frio era dolorosamente peligroso, así que se impusieron nuevas reglas a la tropa: no saldríamos a menos que fuera absolutamente necesario, y siempre debíamos tener el equipo correcto, no solo suéter o chaqueta, era obligación salir con suéter y chaqueta, el tiempo se limitaba a tirar bombas y regresar, no había oportunidad de oler las flores inexistentes.

El primer día fue divertido pasar horas y horas en el sillón viendo televisión, no había nadie afuera, Champy dijo que todo era coloridamente blanco, con nieve sobre la nieve, pero ¿qué más daba?, siempre es grato un buen día de flojera, en un ambiente cálido.

El lunes se determinó el estado de emergencia,  la temperatura bajó y el viento dejó sentir su fuerza, el frio no tocaba nuestros cuerpos, pero nuestra cara, orejas y patitas estaban expuestos… cuando mamá dijo: “No vamos a salir a oler las flores inexistentes”, apenas abrió la puerta, ¡comprendimos claramente a que se refería!.  No hay palabras para explicar cómo el frio muerde la piel, igual que un lobo salvaje a la liebre, ¡es una sensación indescriptible!.

Cuando intentábamos quejarnos, mamá nos recordaba que siempre puede ser peor, las noticias decían que había personas sin energía eléctrica desde Navidad y eso si que era mucho peor, pues nosotros al menos contamos con calefacción, no hay nada más agradable que regresar a casa y sentir el calor de hogar. Ahora esa frase tiene un significado distinto para nosotros.

Apenas salíamos y comenzábamos a estornudar, ¡el frio congela los mocos!, y eran inevitables; y si acaso había alguna lágrima en los ojos, pegaba las pestañas, mamá se aseguraba de que estuviéramos bien secos antes de salir.

Es por ello que la misiones se volvieron escasas y cuando sentíamos la necesidad, debíamos agregar el tiempo para ponernos todo el equipo necesario y dar tiempo a mamá para abrigarse bien.

Toda una semana permanecimos enclaustrados, con salidas especificas, no se veía nada ni nadie alrededor, excepto las ardillas que nunca pierden la hora de la comida. Cuando nos miraban por la ventana, ¡sentíamos ganas de invitarles un plato de avena caliente!.

Sobrevivimos al frio, eventualmente Champy y mamá salieron en misión de reconocimiento para buscar otro lugar para poder cumplir nuestras misiones, porque del frió extremo, pasamos a un aumento de temperatura, que comenzó el deshielo, por lo que nuestro espacio se convirtió en alberca por la mañana y pista de hielo por la noche. Se impuso un tercer puesto para limpiar las patitas.

10 días después pudimos salir, Champy ha dirigido las dos misiones de reconocimiento, la nieve es aun muy alta para que yo pueda caminar, pero mamá me carga. Si no hay hielo, hay nieve o agua, pero sin duda todo ello permitirá que las plantas crezcan lindas durante la primavera, así que no hay quejas.

Hoy hay nieve y viento de nuevo, pero sabemos que si debemos adoptar estado de emergencia de nuevo, somos capaces de hacerlo y sobrevivir para contarlo al mundo, ¡esta tropa está preparada para todo!.

¡Gracias a todos por preocuparse por nosotros!