viernes, 26 de julio de 2013

Simplemente, amigos inseparables


Los perros somos criaturas diseñadas por la naturaleza, peludos y de cuatro patas, con ese algo que nos hace competir lo mismo por una pelota o por un abrazo, porque fuimos especialmente diseñados para llenar espacios emocionales.

Es por ello que quien sea que nos inventó nos lleno de pelo, porque con ello somos más pachoncitos, para que la hora del baño sea divertida y para hacer enojar a los dueños que deben limpiarlos de los espacios de los que nos apropiamos. En nuestro caso no soltamos pelo, ¡pero si que somos pachoncitos!.

Harry  ©Luis Germán Dzib Aguilar.
Nuestro inventor realizó varias muestras antes de estar contento con su obra, por eso existen muchas marcas, tamaños, colores y formas. A algunos les diseñaron para besar, a otros para correr detrás de los gatos, a otros les pusieron personalidad de divos y a algunos otros nos dieron dos ojitos que provocan que irremediablemente nos den todo lo que pedimos… creo que es una aplicación de convencimiento.

Supongo que quien diseñó pensó en algunos especiales como Bubu, no es que les falten piezas, lo que sucede es que tienen diferentes aplicaciones, por ejemplo tienen una que reacciona en cuanto en cuanto los humanos los tocan quieren cuidar de ellos.


En general tenemos una cubierta similar a las consolas de video juegos, que atrae polvo y mugre, pero que hace casi difícil que nos dejen ir, porque nos convertimos en las criaturas más especiales, hermosos e inteligentes del mundo. Sin embargo esta protección deja de funcionar en caso de inundaciones, sismos o problemas económicos, porque entonces, se nos lanza a la calle.

Fuimos dotados de dos orejas para oír cuando otros perros ladran y poder cantar al unísono, por alguna extraña razón algunos confunden las sirenas de las ambulancias o las patrullas y cantan con ellas, pero es solo un pequeño defecto en el diseño, probablemente fue parte de los errores de uno de los muchos prototipos.

Para evitar el tráfico de las grandes ciudades, nos pusieron un programa que nos impulsa a caminar o correr cuando estamos en la calle, el placer es similar a cuando los humanos comen chocolate o compran su primer teléfono inteligente. Es una euforia que desborda los sentidos y que queremos presumirlo a todos: ¡Mírame, a mi si me sacan a caminar!.

Sé que el mito urbano dice que nos gusta caminar para que los humanos hagan ejercicio o para ligar, pero ¡no, para eso están los niños!. Los perros caminamos para estirar las patitas, encontrar mensajes igual que los humanos hacen con su Facebook y para mantener sanos los riñones.

Somos criaturas sociales, no nos gusta estar solos,  ¡no es que no podamos!, es que no nos pusieron un dedo pulgar para abrir las latas de comida o para usar el control remoto, así que necesitamos que los humanos nos apoyen en nuestras actividades diarias, pero a diferencia de los humanos que cuando se enojan y avientan todo lo que perteneció a quienes amaron, si nosotros creemos que nos han abandonado, nos comemos las pertenecías de nuestros compañeros de vida. No es un acto de agresión, es la búsqueda desesperada del abrelatas o del teléfono para poder ordenar pizza.

Los gatos y otras criaturas que habitan las casas son nuestros amigos, pero nos gusta hacerles maldades para que los humanos tengan anécdotas que contar y videos para que logren popularidad en Youtube.

No es que amemos nuestro olor a perro, es que ahorramos agua, ¿han oído hablar del cambio climático y la falta de agua a nivel mundial?.

En el corazón, nos pusieron algo especial que enamora a todos, todos los perros lo tienen, pero algunos humanos son inmunes.

La especie perruna ha evolucionado de tal modo que somos las mejores pastillas contra la depresión, la artritis, el Alzheimer y el autismo. La ventaja es que no tenemos efectos secundarios.

Bueno es momento de dejar las explicaciones, mamá se acaba de sentar a ver la tele y Bubu está lista para dormir. Que pasen una linda tarde y no lo olviden: pidan un perro para Navidad, este año los renos harán huelga, pues Rudolf fue acusado de circular sin pagar por una carretera de cuota.

 Champy

2 comentarios:

Karla dijo...

Que lindo....

Hasta hace poco más de un mes me resistía a contar con la compañía de estos grandes amigos; sin embargo, uno de ellos me robo el corazón y ahora es mi adoración. Si bien es cierto que en ocasiones se complica la convivencia con ellos por no saber entenderlos, también es cierto que llegan a nuestras vidas para darnos una gran lección de vida.

Saludos

Alma Dzib Goodin dijo...

Muchas gracias Karla por dejarnos un comentario!

Sin duda no fuiste inmune a sus encantos!, y ya tendrás muchas lecciones de vida, de coraje, de amor y sobre todo de gratitud, porque si algo tienen estos amigos, es que son super agradecidos, aún cuando a veces sus condiciones sean las peores, los verás moviendo la colita para decir: GRACIAS!

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