viernes, 2 de diciembre de 2011

Mariposas

A mamá le gusta fotografiar a la naturaleza y uno de sus retos más grandes ha sido tomar fotos de mariposas. No es imposible, es solo que ellas bailan graciosamente al mismo tiempo que vuelan a tú alrededor y es dificil dejarlas quietas. A veces ha tenido suerte, y entonces nos ha mostrado toda su belleza.

Los libros de ciencia les llaman lepidópteros, que se compone de dos palabras griegas lepis, que significa escama, y pteron, que quiere decir ala. El libro dice que son insectos holometábolos, pues pasan de una fase de desarrollo a otro, cambian de embrión, larva, pupa y luego, las más bonitas son los adultos, que vuelan buscándo flores y, por supuesto son las que admiramos tanto.

Existen diferentes formas y tamaños dependiendo de la región, pero algunas vuelan largas distancias, como las mariposas Monarca, que viajan de México a Cánada todos los años, aunque las que comienzan el viaje no son las mismas que llegan a la meta.

¡Definitivamente yo no habría podido ser una mariposa!, ¡no veo como esas alas tan ligeras me habrian podido sostener!, y sin duda prefiero correr y sentarme sobre mis piernas, a volar de flor en flor, pues más de una vez las he visto estrellarse en el parabrisas del auto de papá vencidas por la fuerza del viento.

He visto a niños intentando cazarlas y además están sus predadores naturales, como las lagartijas, las arañas y hasta los gatos, que en su intento por jugar con ellas, las atrapan y su fragilidad sucumbe ante las garras de los mininos. Es por eso que no creo que yo habría sido una buena mariposa. Aun cuando seguramente a ellas, sus papás no las hacen comer para que puedan tener una dosis de insulina. Pero, ¡ya no es tan malo!.

Al principio no entendí por que tenían que picarme la espalda, y siempre lo hacián después de que comía. De repente se volvió importante que me terminara todo lo que ponían en mi plato, ¿qué estaba pasando?. Es verdad que no me sentía bien, y perdí mi gordura, pero es que comencé a orinar tanto que por primera vez en mi vida moje mi cama, y me sentía tan cansada que no quería caminar. Asi inició todo.

Me llevaron al doctor y ella no tardó mucho en comprender todos los síntomas, aunque el diagnóstico diferencial era un poco contradictorio, pues se suponía que yo padecia del Síndrome de Cushing, que se debe a una elevada cantidad de cortisona en la sangre. Pero la prueba de sangre resolvió la duda. La doctora le dijo a mis papás que debían llevarme con un internista, asi que me llevaron a un hospital cerca de casa.

¡Mis niveles de azúcar eran tan altos que podría haberle endulzado la vida a cualquiera!. La doctora me mantuvo en observación por varias horas y después habló con mis papás. Les explicó que era la diabetes, la cual se debe a una alta concentración de ázucar en la sangre debido a un mal funcionamiento de, que simplemente deja de producir una hormona llamada insulina. Que es secretada por la células ẞ  en el páncreas. Antes de que me dejaran ir a casa, una enfermera les enseñó a aplicarme la insulina y respondió todas sus preguntas.

Después de eso, cada mes me hacen pruebas de sangre en la clínica y mi doctora regula mi dosis de insulina. A veces autoriza que me den una unidad más, a veces han de bajar la dosis. Pero sin importar cuanto me deban hacer, todos son muy amables y siempre me declaran la perrita más dulce del día. ¡Y hay suficiente evidencia de que lo soy!.

Mis niveles de azúcar aún no son perfectos, pero están bajo control. A veces como todo lo que está en mi plato, a veces solo lo pruebo… pero mamá y papá tienen un arsenal de sabores que ofrecerme y mi doctora siempre tiene alguna nueva sugerencia. Lo único que se mantiene estable en el menú es el pollo con arroz y las zanahorias. Aunque ahora mamá me las da en trozos delgaditos.

He probado carne de res, de venado, pavo y hasta comida diseñada especialmente para perritos diabéticos, que definitivamente, quien la diseñó no ha tenido que probarla. ¡Es asquerosa!. Siempre hay una lata abierta en el refri con sobras de lo que no quiero comer.

Es por eso que creo que no habría sido una buena mariposa. Ellas viven tan poco y deben alimentarse bien para pasar de un estado a otro… ¡¡Por eso disfruto siendo simplemente Bubu!!.

 Si te gustó este sitio, puedes conocer un poco del trabajo de mamá en: http://www.almadzib.com
Para la versión en español, da click en la parte superior derecha

4 comentarios:

Alicia Machado dijo...

Bubu
GRACIAS!

Silvia Arevalo S dijo...

Hoy aprendí algo nuevo gracias a esta dulzura!

Alma Dzib Goodin dijo...

Gracias Alicia y Silvia por leernos!!
:)

Linda dijo...

¡Gracias Bubu! Yo también he aprendido algo. Quizás mi Thor también tenga diabetes. Vamos a ver. Pero me tranquiliza saber que estés tan estable porque yo me siento capaz de cuidarlo, si me dicen cómo. :)

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