viernes, 21 de marzo de 2014

Comida corrida


Ssshhhtttt, no le digas a mami que me has visto. Me estoy escondiendo de ella.  No quiero comer y con ella no puedo jugar a que no quiero, así que cuando me encuentra, ella tiene derecho a ponerme un bocado en la boca y yo debo comerlo, pero primero debe encontrarme.


La verdad es que no sé porque mi pancita se niega a comer. La doctora y mamá ya no tienen más hipótesis. Mi riñón está mejor, así que  descartaron las nauseas por el daño renal. No puedo estar deprimida pues estuve tomando un antidepresivo que se suponía me haría comer. Hace tiempo me dieron esa misma pastilla y en menos de una semana, no podía dejar de comer, tenían que retirarme de la comida, pero esta vez no funcionó. Simplemente, no quiero comer.

En ocasiones,  corro lo suficiente como para que mamá no me alcance y me escondo bien bajo su escritorio, pero Champy dice que ella tiene ojos y oídos en todas partes,  tal vez puede escuchar mi respiración, y cuando menos lo espero, me abre la boca y me da otro bocado…

Entonces a veces con un poco de esfuerzo lo meto a mi boca y lo mastico, pero a veces con el mismo entusiasmo, simplemente... lo escupo... !ups, se me cayó!.

Lo otro es que mamá conoce todo lo que me gusta, a veces me cocina lo que más me gusta, o sabe bien que me gusta comer a temperatura ambiente y odio que calienten mi comida en el micro-ondas.

Luego de que termino mi comida,  debo soportar que me piquen las orejas para buscar chocolates y es que mis niveles de glucosa no se han podido regular. Si me dan demasiada insulina, me pueden provocar hipoglucemia, lo cual es muy peligroso para mi cerebro, pero si no me dan la suficiente, hacen trabajar doble a mi riñón, así que mami no corre riesgos, me hace comer sin importar cuan alta tengo la glucosa. Además todos dicen que debo ponerme fuerte, ¡pues la primavera ya está aquí!.

Comienzo a sentir el cambio, hoy salimos a caminar y por primera vez el paseo duro más de 2 minutos, a veces ¡salgo sin suéter!, por lo que no tengo quejas, ha valido la pena todos los cuidados y que los números decidan que deben hacer conmigo. Mi vida por el momento está atada a números y proyecciones. Mañana tengo cita con mi doctor, y espero que diga que Bubu puede comer cuando  ella quiera…

Debo correr de nuevo, mamá dice que no debemos comer frente a la computadora… pero no le digas que me encontraste, por favor y si te pregunta dile que ha valido la pena leerme.

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