lunes, 15 de septiembre de 2014

La vida es una bolsa llena de sorpresas


!Hoy es mi cumpleaños!. He llegado a 14 años de vida. Creo que si viviera otra vez, volvería a ser una Bubu, sin duda alguna. Quizá me enfermaría menos, pero sin duda, correría por todas partes y comería cada zanahoria como si no existieran más, dejaría mensajes por todas partes y olería todo lo que los demás perritos escriben.

Aquí voy con papá y Champy en mi bolsa
Mi bisabuelita decía que cuando mueres, tu espíritu camina por cada lugar en que has estado, y sin duda el mío va a pasar mucho tiempo ocupado. ¡Mi último viaje fue inolvidable!, fuimos a visitar el Lago Superior, que se encuentra entre Los Estados Unidos y Canadá.  Ya lo había visitado una vez, pero ahora Champy estuvo conmigo para disfrutar al doble de su belleza y su majestuosidad.

Aquí estamos explorando
Es tan grande que si no supieras en donde estás, pensarías que estás viendo el mar, aunque no huele a sal.

Papá comenzó a planear el viaje con varias semanas de anticipación. Revisó mapas y nos dio indicaciones a todos. Debíamos ser cuidadosos al empacar todo, pues por supuesto no podía faltar mi farmacia personal, pero cuando dijo que podíamos llevar nuestros juguetes, supimos que sería algo extraordinario.

Tres días antes mamá comenzó a poner todo en las maletas. Junto a papá había diseñado una lista que juntos alimentaban y editaban de cuando en cuando. Una noche antes, dejaron todo listo para que la mañana siguiente,  nuestro único trabajo fuera desayunar y brincar al auto.

Cuando estábamos listos para emprender el viaje, mamá volvió para asegurarse que no olvidábamos algo y por suerte vio a Piggy, esperando ir con nosotros. ¡Mamá la tomó y me la dio, yo no podría ir de viaje sin ella!


Durante el trayecto, papá abrió las ventanillas del auto y no pude ser más feliz cuando sentí el viento revolviendo mis orejas, !es como mamá enciende el ventilador en un día de mucho calor!, fue tan deliciosa la brisa que me quedé dormida, hasta nuestra siguiente parada.

Por supuesto, siempre es grato estirar las patitas y papá como capitán de la nave, planeó el viaje de modo que toda la tripulación pudiera sentir ese placer. En cada parada había aromas nuevos, y podíamos vaciar la vejiga, por lo que dejé muchos mensajes de “Bubu estuvo aquí” en territorio nunca antes explorados.

En algún punto de nuestro viaje, papá me cargó a su espalda y tomó a Champy, mientras mamá tomó fotos. Encontramos mariposas y pudimos oler el Lago Superior, pero fue sólo por un momento, pues la siguiente parada tenía más agua. Las personas se reúnen para mirar cascadas que llenan de belleza y hacen a todos tomar fotografías.

De ahí llegamos a lo que por unos días fue nuestro refugio. Hacía un poco de frio y por la noche era muy oscuro, pero al mismo tiempo, revelaba con especial distinción las estrellas y la Luna nos saludó desde lo alto con una sonrisa especial.  Mamá y papá no pudieron evitar brincar al balcón con sus cámaras.
 
Champy salió con mis papás a tomar fotos. Me platicó que las olas golpeaban y si se distraía, alguna intentaba tocarlo. Mientras ellos disfrutaban del ir y venir, yo me quedaba con Piggy a ver televisión, aunque no sé en que momento mis ojitos se cerraban y sólo se abrían cuando sentía la algarabía de todos, cuando regresaban de su viaje fotográfico.

Por supuesto, Piggy y yo disfrutamos también del Lago, que sin duda se acordó de mi, pues ya lo había visitado antes. Aunque esta vez estaba muy frio para que mis patitas lo tocarán, creo que el Lago me envió un pequeño beso, porque por un segundo sentí agua sobre mi pancita.

Durante el viaje de regreso, encontramos un elefante rosa  que sin duda lee mucho porque requiere de grandes anteojos. Cuando nos acercamos, por supuesto nos presentamos y le tomamos una foto, porque no siempre uno tiene la oportunidad de encontrar un elefante rosa.

Después de varios días, volvimos a casa y hoy estamos celebrando mi cumpleaños con pastel de zanahoria (sin azúcar) y tamales, ¡porque las grandes cosas se celebran con sabor!

Sin duda cuando decida dejar a mis papis, mi espíritu va a tener mucho trabajo, pues yo he disfrutado cada uno de mis días en este mundo.

¡Nunca dejen de ser felices!

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