martes, 31 de julio de 2012

Misiones de alto riesgo


Hay ciertas cosas en la vida que uno debe hacer por si mismo, no es posible encargar acciones tan delicadas a nadie más, es por ello que se requiere entrenamiento altamente especializado, años de experiencia, equipo  especial y mucho valor.

Las misiones matutinas son las más importantes, pues han pasado muchas horas desde la última entrega, es importante dormir bien para una acción tan determinante para el medio ambiente, es por eso que no permito que el cansancio o el dolor de mis piernas se apoderen de mi. Entre las 6:30 y las 7:00 invariablemente comienzo a ladrar para que mamá y Champy despierten, pues un trabajo tan delicado, requiere de un buen equipo, debemos confiar los unos en los otros, particularmente ahora que no puedo ver ni oír.

Mamá se prepara y comienza la revisión del equipo, es importante que todo sea cuidadosamente revisado, un error puede costar que la misión no pueda ser completada o bien que tengamos que esperar más tiempo para cumplirla. Una vez que la mitad del equipo ha sido revisado, mamá nos lleva al centro de preparación que está abajo, y donde está la puerta que nos lanza al mundo.

La otra parte del equipo se revisa, es importante que la cinta retráctil esté lista y que el arnés ajuste bien, el mio es distinto al de Champy. Es importante no confundirlos porque deben ajustar de manera precisa a nuestro cuerpo, así que cuando mamá nos los coloca, para estar segura que no hay errores de ajuste.

Reviso que todo esté en su lugar y bien ajustado, así que muerdo fuertemente mi cinta y le doy varios jalones, porque es mejor estar seguro durante el trayecto.

Champy y ella me guían hacia la puerta. He desarrollado mucho más mi olfato, por lo que el mundo es de moléculas que se estrellan ante mi nariz, cuando la puerta se abre, puedo oler si ha llovido, si hay alguien a nuestro alrededor. Puedo oler al mundo.

El sentido del olfato es un quimiorreceptor que reacciona ante la presencia de partículas aromáticas desprendidas de cualquier objeto que contenga un compuesto químico volátil que pueda ser transportado por el aíre, esas partículas ingresan a través de mi nariz por el epitelio olfatorio y de ahí suben hasta el bulbo olfativo.

Así que todo el tiempo estoy a disposición de un mundo de moléculas que me inundan. Es importante que aprenda a diferenciarlas, pues cuando podía ver, era capaz de identificar lugares o distancias, ahora no puedo, por lo que he ido perfeccionando la habilidad para determinar la distancia y la dirección aproximada de los objetos, esto es preciso para el éxito de la misión.

Una vez fuera, debo encontrar el mejor lugar para descargar el preciado  elemento, no puede hacerse en cualquier parte, he de buscar el mejor lugar, está prohibido hacerlo sobre las plantas, y sobre el pasto, como no veo, es complejo determinar los olores, pues en el ambiente todos se mezclan, desde el olor a las flores, comida, la lluvia que viene y he de distinguir entre los olores de un macho y una hembra. Prefiero siempre los olores de los machos.

Muchas especies, incluidas las plantas, dependen del olor para poder reproducirse o crecer. Los olores son un elemento importante en nuestras vidas.

Debo ser paciente, buscar el mejor lugar, a veces Champy se desespera, pero no me doy el lujo de distraerme, decido el mejor lugar y preparo mi cuerpo. Puedo decidir, si levanto mi pierna coquetamente como me enseño Edward o si me siento como niña como me enseñó Nannys. El estilo es importante y…entonces, ¡descargo la vejiga!, hacer pipí es un asunto serio pues mantiene sano el sistema urinario y pinta de amarillo las flores.

En honor de todos los héroes anónimos que están aprendiendo a usar el baño y para quienes ir al baño es una tortura.

Si quieres leer más del trabajo de mamá puedes visitar su sitio: http://www.almadzib.com
                                                                                                                    



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