viernes, 24 de febrero de 2012

La inteligencia camina en cuatro patas

Aun cuando no hacía falta una confirmación científica, el antropólogo Brian Hare de la Universidad de Duke ha dedicado su vida al Centro de Cognición Canina  que estudia la relación entre la conducta social y la cognición en animales, y dice que las habilidades caninas se deben a nuestra flexibilidad mental. Pero tiene un toque de bondad, pues dice que la ciencia está más sorprendida que nuestros dueños, por que cualquiera que haya tenido a un perro a su lado, habrá comprendido nuestra inmensa necesidad de aprender y de amar por parte de nuestra especie.

Pero eso no es sorpresa, pues hay algunos camaradas que han aprendido a cuidar de los humanos, como los perros que trabajan siendo lazarillo y les prodigan cuidados y amor a las personas con debilidad visual, y existen más de una historia donde hemos caminado muchas millas o esperado por días para el encuentro de quienes nos aman.

El Doctor Hare tiene tres hipótesis para explicar nuestra infinita inteligencia: la primera es que se debe al aprendizaje diario de cómo comportarnos, la siguiente idea es que siendo predadores, aprendemos a usar los signos sociales para sobrevivir, y entre los humanos empleamos esas habilidades  evolutivamente otorgadas, y la tercera hipótesis es que la domesticación que se nos ha dado por años y años, ha moldeado nuestros cerebros y nos ha dado pistas para comportarnos entre los humanos.

Y debemos portarnos bien, pues de otro modo a veces los humanos no nos entienden y nos lanzan  a la calle. Creemos que eso le pasó a Champy, sus primeros papitos no lo entendieron. Lo bueno que ahora tiene una familia que lo quiere, y le dan lo que necesita. Papá le compró una de esas camisetas para controlar su ansiedad, esas que también se usan con los niños con diagnóstico de autismo. Ahora duerme con ella para evitar sus ataques de ansiedad y además tiene un aromatizante a base de feromonas. Todo para que esté cómodo mientras está solito.

El Doctor Hare explica además que la corteza prefrontal en perros domesticados es distinta que entre canidos salvajes, esta área controla nuestras conductas agresivas, aunque si un niño u otro perro nos ataca, nos defenderemos, no es que queramos ser malos, es solo que no tenemos otra forma de defendernos. Pero mamá dice que esta misma estructura entra en funcionamiento cuando alguien insulta a otro o si percibe un ataque. ¡Hasta los grados académicos se olvidan!.

La revista de mamá dice también que este especialista menciona que las especies sobreviven mejor cuando encuentran a otros más inteligentes, es por eso que nos llevamos también con los humanos, por entre más inteligentes sean ellos, mejores condiciones tenemos nosotros y aprendemos más.

Yo he aprendido en las últimas semanas a adaptarme a la ceguera, si quiero algo solo ladro y mamá ha aprendido a que no es difícil saber lo que quiero, pues se reducen mis necesidades a 4 cosas: quiero croquetas, quiero zanahorias (cortaditas en pedacitos pequeños, por favor), quiero salir a mojar y abonar el pasto, o quiero agua. Todos los demás mimos, ¡son siempre bien recibidos!.

También he aprendido que la vida es el instante en que amas y eres amado. Es por ello que Benny sigue entre nosotros, pues aunque el artículo no menciona a los Bennys, yo creo que todo lo que este investigador ha dicho sobre los perros aplica a los gatos. Son muy inteligentes, excepto que Benny no ha leído las notas de su doctora, por que ella dijo que él tenía pocos días de vida, lo dijo hace más de un mes, y él sigue aquí, disfrutando del cariño de todos.

Es  así que humildemente me permito agregar algo a la teoría del Doctor Hare: el amor nos hace mejores. ¡Y ejemplos hay muchos!, como mi amigo Hachiko que vive en México y que se mueve en una silla de ruedas, y para quien el mundo no ha terminado, si quieres conocerlo, dale click a este vínculo: http://youtu.be/34Xs8WLTbvk.

¡Hachiko eres un triunfador!, por que la vida no acaba cuando alguien más nos dice, sino cuando nosotros decidimos. ¡Viva la vida!

Aquí les dejo la referencia del artículo del Doctor de Duke, a quien le deseamos mucho éxito en lo que hace, por que se ha ganado nuestro respeto.

Hutson, M. (2011) The dog in the mirror. Discover. Special issue: The Brain. 63-65


Si te gustó este sitio, puedes conocer un poco del trabajo de mamá en: http://www.almadzib.com
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